Nunca me han gustado, nunca han sido simples.
Siempre que te despides, sabes que tienes que irte a otro lugar, a veces no sabes si te va a gustar, o si es el lugar donde están los que más quieres. Es complicado.
A veces lloras, a veces estás ansioso. Hay despedidas que duelen, otras que reconfortan, porque sabes que al final del camino encontrarás a las personas que más amas en este mundo, lo difícil es cuando esas personas son las que se quedan.
Hay personas que vienen, otras que van, a lo largo de tu vida pero que pasa, cuando sabes que debes dejar ir a tu otra parte, tu amigo, tu hermana, tu todo.
Las despedidas, son comunes pero nadie dijo que lo cotidiano, lo normal, fuera simple y mucho menos fácil.
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