jueves, 15 de noviembre de 2012

Ese... el pastel fantoche.

Ese típico mino, ese el que camina como acá te las traigo, él, ese que te lleva en el auto con la ventana abierta, el que usa ropa de marca, que se note, el que abre la billetera para mostrar lo que hay adentro. No es cuico, pero tampoco es flaite está en el medio aparentando más. Ese que quiere llevarte al cielo con citas extrañas...No faltan. Que mal que piensen que las mujeres se fijan en esas cosas, lo peor del caso es que su forma de ser espanta. Mejor dicho aterra. Como que te repelen con esas camisas semi abiertas... En esos momentos es cuando te vuelves sentimental y vuelves a preguntarte donde está el amor de tu vida, ese que pueda hacerte feliz, y no intente usarte por una sola noche, el que ya no te decepciona, ya no caes, conoces bien el juego, pero ya ni siquiera comienzas la partida. Señores ni el auto ni el dinero compran corazones sólo compran a una mujer enamorada de otro.

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